La aplicabilidad práctica del análisis de los sueños.
Aveces soñamos cosas que apenas podemos recordar, y lo peor de todo, es que los que mas facil olvidamos, son los mejores.
Yo tengo 2 sueños que son los que mas puedo recordar. (en realidad son 4, pero los otros dos los voy a subir otro dia, ya que no son lindos)
El primero, fue el mas raro, pero uno de los mas lindos: Me acuerdo que estaba en la puerta de un edificio altísimo, todo de cristal, y a unos pasos de la entrada, estaba mi madrina con su marido, ambos sentados en unas reposeras mirando al mar. Me acerque a ellos y les pregunte que miraban y me dijeron que al mar. Después yo también mire al mar, y me pareció extraño, ya que ese "mar" antes era una calle, una avenida.
Mire arriba, y puede ver a un planeta extremadamente hermoso, y totalmente extraño. Era verde y azul, todo un espectáculo. Y estaba rodeado de un halo enorme en diagonal.
Le pregunte a mi madrina que era eso, y me dijo que era el planeta que se había acercado a la tierra sin saber por que, y que en el se estaba librando una guerra.
De pronto, una gran explosión se produjo en aquel planeta y la fuerza de tal explosión llego a la tierra, ya que se produjo un viento igual al de una tormenta tropical. Se levantaron olas de 3 metros de alto, y la gente, en vez de estar aterrada, solo reía y jugaba en el agua, a pesar de las tan amenazantes olas.
La gente ya tenia preparada su tabla de surfear y malla, era totalmente extraño, yo estaba aterrado, pero la gente sin embargo no dejaba de jugar. Aun así estén cerca de su extinción.
El segundo, fue aun mas extraño, pero sin duda alguna el mas hermoso: Siempre era la misma historia, estaba sentado en lo que era mi casa, en la cocina, vestido de traje, el sol entraba por la ventana e iluminaba toda la cocina y parte del living y el comedor. Estaba leyendo el diario en una mesa redonda de madera barnizada, tomando café.
Tenia a una silueta...casi como si fuese una sombra azul a mi lado tomando una chocolatada, otra estaba corriendo alrededor de la mesa con muñecas en la mano, y otra, que era mas alta que las dos siluetas chicas, era la de una mujer, apenas podía distinguirla ya que el cuerpo si podía verlo, pero no la cara, esta era borrosa.
Recuerdo que le decía te amo, gracias por el café, y conversábamos sobre las vacaciones.



