Como una tormenta en el medio del océano.
Tranquila por momentos, feroz otros tantos,
Tanto así se encuentra el amor que siento por ti.
Me encuentro navegando en esas turbias aguas durante hace mucho tiempo.
Tratando de descubrir un pedacito de tierra, en algún confín olvidado por el hombre.
Tanto me esta costando, tanto lo estoy disfrutando.
Aunque anhelo pisar tierra firme,
Tampoco quiero alejarme del agua.
Salada, fría, profunda, azul.
Me encuentro navegando en esas turbias aguas durante hace mucho tiempo.
Tratando de descubrir un pedacito de tierra, en algún confín olvidado por el hombre.
Tanto me esta costando, tanto lo estoy disfrutando.
Aunque anhelo pisar tierra firme,
Tampoco quiero alejarme del agua.
Salada, fría, profunda, azul.
A veces, estas aguas empiezan a picarse tanto,
Que empiezo a hundirme en ellas.
Mi respiración se agota, y mis fuerzas huyen espantadas de mi cuerpo.
Por otras veces, también es sereno. Amigable.
Con el sol en lo alto del cielo, brillando a mi alrededor.
También, están los días y noches de furiosa tempestad.
Este mar es tan peculiar…
Me hace ahogar, desear morir.
Y por otras veces, me hace agradecer a Dios, por estar vivo.
Se que tengo futuro en el,
¿Pero a que costo? ¿Cuánto tiempo estaré en el, para encontrar la tranquilidad?
Y ¿Cuánto tiempo durara dicha tranquilidad?
Solo queda un modo de saberlo, y es saltando al vacío con los ojos vendados.
¿Qué me esperará debajo? No lo se.
¿Dolerá la caída? Espero que no.
No quiero alejarme nunca de estas aguas.
Son mi alegría, mi triunfo, mi anécdota.
Estas aguas, son todo por lo que tanto lucho. Y son mías.
Que empiezo a hundirme en ellas.
Mi respiración se agota, y mis fuerzas huyen espantadas de mi cuerpo.
Por otras veces, también es sereno. Amigable.
Con el sol en lo alto del cielo, brillando a mi alrededor.
También, están los días y noches de furiosa tempestad.
Este mar es tan peculiar…
Me hace ahogar, desear morir.
Y por otras veces, me hace agradecer a Dios, por estar vivo.
Se que tengo futuro en el,
¿Pero a que costo? ¿Cuánto tiempo estaré en el, para encontrar la tranquilidad?
Y ¿Cuánto tiempo durara dicha tranquilidad?
Solo queda un modo de saberlo, y es saltando al vacío con los ojos vendados.
¿Qué me esperará debajo? No lo se.
¿Dolerá la caída? Espero que no.
No quiero alejarme nunca de estas aguas.
Son mi alegría, mi triunfo, mi anécdota.
Estas aguas, son todo por lo que tanto lucho. Y son mías.


