Una sonrisa.
Un beso.
Una caricia.
Un “Te amo”
Y un adiós.
Todo así tiene un principio, y un final.
Así también como mi amor en el día de hoy. Lo se, no hace falta aclararlo. Soy un estupido, lo se. No soy capaz de mantener una relación, un compromiso.
Pero tal vez no es eso lo que me este pasando.
Todas aquellas cosas que te dije, todas son verdaderas. O al menos lo fueron en su momento. Todos esos felices momentos que compartimos, cuan hermosos fueron. Y Dios sabe que en mi memoria quedaran para siempre.
Pero debo confesar que todo tiene un final. Tarde o temprano, siempre la muerte nos llega. En todos y cada uno de los aspectos. La desolación, la derrota, el punto sin retorno.
Intente contener esta amarga verdad por mucho tiempo ya. Pero no importaba que era lo intentase hacer. Solo lograba retrasar lo inevitable. La ruptura de esta relación.
Por más que haya intentado, no pude. Por más que haya rechazado este pesar, este siempre consiguió la manera de irrumpir en mi mente, y tomar control de ella.
Es la verdad, la pura y dolorosa verdad. Ya no te amo. Ya no más.
Estuve pensando, si alguna vez sentí cosquillas en la panza junto a ti. Y honestamente, creo que no. Si te ame como jamás imagine. Todos esos sentimientos fueron tan puros y fuertes, que no podía vivir sin ti. Ni un segundo de mis días. Mis sentimientos por ti fueron puros, fuertes, verdaderos. Mi vida no conseguía continuar sin ti.
Pero las cosas salieron mal. Por X motivo, deje de pensar en ti. De sentirte, de amarte.
Aun así diga estas cosas, como contradicción, yo si te amo. Pero no a la altura que tú me amas. Aunque nunca estuve seguro de tu amor. Lamento admitirlo, pero es así.
Te amo tanto, que no logro poder quitar de mi mente el hecho de que estuviste con otras personas. Es un egoísmo profundo que tengo contigo. No soporto el verte con otras personas, no soporto que hables con otras personas.
Te quiero solo para mí, y para nadie más que mí. No quiero que tengas relación con el mundo. No quiero que tengas amigos. No quiero que hables con las personas con las que estuviste en la cama, o besaste.
Te quiero solo para mí, y únicamente que para mí. Eres mi mayor tesoro. El más brillante, el más preciado. El más maldito.
Reconozco que esto es una enfermedad. Así también como lo es el amor en si.
El amor es malo, nunca lleva a lo bueno.
El amor siempre conlleva a lo malo, al fracaso rotundo.
No puedes ser feliz conmigo, por más que lo intentes. Por más que lo intentemos, nunca podrás ser feliz. Mejor dicho, nunca seremos felices.
Te amo, pero no puedo estar contigo.
Como dije antes, no soporto la idea de que puedes estar con otras personas. Y a la vez, pienso que TIENES que estar con otras personas. Personas mejores que yo. Debes amar a otras personas. Disfrutar de tu vida, así como yo quiero disfrutar de la mía. Pero solo.
No necesito a alguien a mi lado para disfrutar de mi vida. Quiero hacerlo solo. Conocer a muchas personas, y perder a muchas otras. Entender las derrotas, y las victorias. Comprenderlas, y aprender de ellas.
Quiero estar solo por mucho tiempo. No quiero a nadie a mi lado. No necesito a nadie a mi lado. Si mi vida depende de la soledad, entonces la recibiré con brazos abiertos. Añoro por ella.
Ya no soporto hacerte sufrir. Ya no puedo escuchar tus lágrimas sobre el teléfono. No puedo soportar tu mal humor, que soy yo el que lo provoca.
Tienes que entenderlo. Tienes que dejarme ir. Te lo pido, al menos, como un último favor.
Debes saber que te amo. Pero a su vez, no estoy seguro de este sentimiento.
Eres mi todo. Mis peores frustraciones, mis mejores sonrisas.
Eres mi primer amor. Lo fuiste, pero ya no lo eres. Lamento que leas esto, pero es lo que no consigo decirte.
Ya los días son amargos, y no consigo sonreír. Tengo que ocuparme de ti, cuando no quiero hacerlo. Maldigo el día en que mis sentimientos me traicionaron.
El destino quiso que nos encontremos, que estemos juntos, que lloremos a la par, que riamos, sonriamos, que nos amemos.
Pero al parecer por un tiempo limitado, al menos, por mi parte.
Ya no te amo. No como lo hacia antes. Y lamento mucho que todo esto tenga que terminar así. Ojala hubiesen terminado de otra manera, algo mas pacifico. Algo más comprensible. O que mis sentimientos por ti nunca hayan muerto.
Pero tal vez no es eso lo que me este pasando.
Todas aquellas cosas que te dije, todas son verdaderas. O al menos lo fueron en su momento. Todos esos felices momentos que compartimos, cuan hermosos fueron. Y Dios sabe que en mi memoria quedaran para siempre.
Pero debo confesar que todo tiene un final. Tarde o temprano, siempre la muerte nos llega. En todos y cada uno de los aspectos. La desolación, la derrota, el punto sin retorno.
Intente contener esta amarga verdad por mucho tiempo ya. Pero no importaba que era lo intentase hacer. Solo lograba retrasar lo inevitable. La ruptura de esta relación.
Por más que haya intentado, no pude. Por más que haya rechazado este pesar, este siempre consiguió la manera de irrumpir en mi mente, y tomar control de ella.
Es la verdad, la pura y dolorosa verdad. Ya no te amo. Ya no más.
Estuve pensando, si alguna vez sentí cosquillas en la panza junto a ti. Y honestamente, creo que no. Si te ame como jamás imagine. Todos esos sentimientos fueron tan puros y fuertes, que no podía vivir sin ti. Ni un segundo de mis días. Mis sentimientos por ti fueron puros, fuertes, verdaderos. Mi vida no conseguía continuar sin ti.
Pero las cosas salieron mal. Por X motivo, deje de pensar en ti. De sentirte, de amarte.
Aun así diga estas cosas, como contradicción, yo si te amo. Pero no a la altura que tú me amas. Aunque nunca estuve seguro de tu amor. Lamento admitirlo, pero es así.
Te amo tanto, que no logro poder quitar de mi mente el hecho de que estuviste con otras personas. Es un egoísmo profundo que tengo contigo. No soporto el verte con otras personas, no soporto que hables con otras personas.
Te quiero solo para mí, y para nadie más que mí. No quiero que tengas relación con el mundo. No quiero que tengas amigos. No quiero que hables con las personas con las que estuviste en la cama, o besaste.
Te quiero solo para mí, y únicamente que para mí. Eres mi mayor tesoro. El más brillante, el más preciado. El más maldito.
Reconozco que esto es una enfermedad. Así también como lo es el amor en si.
El amor es malo, nunca lleva a lo bueno.
El amor siempre conlleva a lo malo, al fracaso rotundo.
No puedes ser feliz conmigo, por más que lo intentes. Por más que lo intentemos, nunca podrás ser feliz. Mejor dicho, nunca seremos felices.
Te amo, pero no puedo estar contigo.
Como dije antes, no soporto la idea de que puedes estar con otras personas. Y a la vez, pienso que TIENES que estar con otras personas. Personas mejores que yo. Debes amar a otras personas. Disfrutar de tu vida, así como yo quiero disfrutar de la mía. Pero solo.
No necesito a alguien a mi lado para disfrutar de mi vida. Quiero hacerlo solo. Conocer a muchas personas, y perder a muchas otras. Entender las derrotas, y las victorias. Comprenderlas, y aprender de ellas.
Quiero estar solo por mucho tiempo. No quiero a nadie a mi lado. No necesito a nadie a mi lado. Si mi vida depende de la soledad, entonces la recibiré con brazos abiertos. Añoro por ella.
Ya no soporto hacerte sufrir. Ya no puedo escuchar tus lágrimas sobre el teléfono. No puedo soportar tu mal humor, que soy yo el que lo provoca.
Tienes que entenderlo. Tienes que dejarme ir. Te lo pido, al menos, como un último favor.
Debes saber que te amo. Pero a su vez, no estoy seguro de este sentimiento.
Eres mi todo. Mis peores frustraciones, mis mejores sonrisas.
Eres mi primer amor. Lo fuiste, pero ya no lo eres. Lamento que leas esto, pero es lo que no consigo decirte.
Ya los días son amargos, y no consigo sonreír. Tengo que ocuparme de ti, cuando no quiero hacerlo. Maldigo el día en que mis sentimientos me traicionaron.
El destino quiso que nos encontremos, que estemos juntos, que lloremos a la par, que riamos, sonriamos, que nos amemos.
Pero al parecer por un tiempo limitado, al menos, por mi parte.
Ya no te amo. No como lo hacia antes. Y lamento mucho que todo esto tenga que terminar así. Ojala hubiesen terminado de otra manera, algo mas pacifico. Algo más comprensible. O que mis sentimientos por ti nunca hayan muerto.


